Mi perro tira de la correa, por qué lo hace y cómo conseguir un paseo tranquilo
Salir a pasear debería ser un momento agradable para ti y para tu perro. Sin embargo, cuando tira continuamente de la correa, el paseo puede convertirse en una lucha constante.
Tu perro avanza con fuerza, cambia de dirección, se lanza hacia los olores o intenta llegar cuanto antes a otros perros. Tú terminas con el brazo dolorido, frustrado y pendiente de sujetarlo en lugar de disfrutar del paseo.
Aunque muchas personas piensan que un perro tira porque es dominante, testarudo o desobediente, normalmente existen otros motivos detrás de este comportamiento.
Entender por qué tira es el primer paso para enseñarle a caminar de una forma más tranquila.
Por qué mi perro tira de la correa
Los perros no nacen sabiendo pasear con correa. Para ellos, caminar sujetos a una persona y adaptarse a su velocidad es un aprendizaje completamente nuevo.
Estas son algunas de las causas más frecuentes.
Camina más rápido que tú
La velocidad natural de muchos perros es mayor que la de una persona. Mientras tú avanzas caminando, tu perro quiere explorar, olfatear y desplazarse con más rapidez.
Si nadie le ha enseñado a adaptar su ritmo, lo normal es que termine tensando la correa.
Quiere llegar a algo
Puede tirar porque quiere acercarse a un árbol, saludar a otro perro, perseguir un olor o investigar algo que le llama la atención.
Cuando consigue llegar tirando, aprende que esa conducta funciona.
El perro no piensa que tirar está mal. Simplemente descubre que, si hace fuerza hacia delante, consigue lo que quiere.
Está demasiado excitado
Algunos perros salen de casa con un nivel de activación muy alto.
La emoción del paseo, los ruidos, los olores y la presencia de otros perros pueden hacer que pierdan la capacidad de prestar atención.
En estos casos, el problema no es solo la correa. También hay que trabajar la calma y la forma en la que el perro gestiona el entorno.
Tiene miedo o inseguridad
No todos los perros que tiran lo hacen porque quieren avanzar.
Algunos tiran para alejarse rápidamente de una situación que les asusta, como un ruido, una persona, un vehículo o un perro desconocido.
También pueden caminar con tensión, intentar volver a casa o cambiar constantemente de dirección.
Cuando existe miedo, forzar al perro o corregirlo con tirones puede empeorar el problema.
No sabe qué esperas de él
Muchas veces pedimos al perro que no tire, pero nunca le hemos enseñado qué debe hacer en su lugar.
Caminar con la correa relajada, prestar atención a la persona y adaptarse a los cambios de dirección son habilidades que deben aprenderse de forma progresiva.
Tirar de la correa no significa que tu perro quiera mandarte
La idea de que un perro tira porque quiere dominar a la persona sigue estando muy extendida.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, el perro simplemente quiere llegar a algún lugar, está excitado, tiene miedo o nunca ha aprendido a caminar de otra manera.
Pensar que intenta imponerse puede llevarnos a utilizar correcciones innecesarias.
En lugar de luchar contra él, necesitamos enseñarle a comunicarse con nosotros y darle herramientas para que pueda tomar mejores decisiones durante el paseo.
Errores frecuentes al intentar que un perro deje de tirar
Cuando el paseo resulta difícil, es normal probar distintas soluciones. Sin embargo, algunas pueden mantener el problema o empeorarlo.
Dar tirones constantes de la correa
Corregir al perro con tirones puede interrumpir el comportamiento durante unos segundos, pero no le enseña a caminar correctamente.
Además, puede aumentar la frustración, el estrés o la tensión cuando aparecen otros perros.
Mantener la correa siempre tensa
Si la correa está tensa durante todo el paseo, el perro termina acostumbrándose a caminar haciendo fuerza.
La tensión se convierte en la forma habitual de comunicarse entre ambos.
Avanzar mientras tira
Cada vez que el perro consigue llegar a un lugar tirando, esa conducta se refuerza.
Sin querer, le enseñamos que hacer fuerza es la manera correcta de avanzar.
Utilizar premios sin un criterio claro
Los premios pueden ser muy útiles, pero no basta con llevar comida en la mano.
Es necesario saber qué comportamiento se está premiando, cuándo hacerlo y cómo retirarlos progresivamente para que el perro aprenda de verdad.
Cambiar continuamente de herramienta
Probar un collar, después un arnés, luego una correa más corta y finalmente otro sistema no suele resolver el origen del problema.
Las herramientas pueden ayudar, pero no sustituyen al aprendizaje.
Cómo enseñar a un perro a pasear sin tirar
No existe un truco único que funcione con todos los perros. El trabajo debe adaptarse a su edad, carácter, experiencia y nivel de activación.
Aun así, existen algunos principios básicos.
Empieza en un entorno tranquilo
No es buena idea comenzar el aprendizaje en una calle llena de perros, coches y estímulos.
Practica primero en casa, en una zona tranquila o en un lugar donde tu perro pueda concentrarse.
Cuando comprenda el ejercicio, podrás aumentar poco a poco la dificultad.
Premia la correa relajada
El perro debe descubrir que caminar cerca de ti y mantener la correa sin tensión le permite avanzar.
Puedes premiarlo con comida, palabras, contacto o dejándolo acercarse a un olor que le interese.
El entorno también puede convertirse en una recompensa.
Evita avanzar cuando tira
Si tu perro tensa la correa para llegar a un lugar, continuar caminando refuerza ese comportamiento.
Puedes detenerte, cambiar de dirección o ayudarle a recuperar la atención antes de seguir.
No se trata de estar parando cada dos segundos durante todo el paseo, sino de enseñarle una norma clara y coherente.
Permite que olfatee
Un paseo tranquilo no significa que el perro tenga que caminar pegado a tu pierna durante todo el recorrido.
Olfatear es una necesidad importante para él.
Puedes combinar momentos de paseo más estructurado con espacios en los que pueda explorar utilizando una correa más larga.
Trabaja la atención
El objetivo no es que tu perro te mire continuamente.
Buscamos que sea capaz de tenerte en cuenta, responder a una llamada, seguir un cambio de dirección y volver a conectar contigo cuando aparece una distracción.
Reduce la excitación antes de salir
Si tu perro se altera nada más ver la correa, salta, ladra o intenta atravesar la puerta, conviene trabajar también la salida de casa.
Empezar el paseo con un nivel de excitación muy alto hace que todo lo demás resulte más difícil.
Qué correa es mejor para un perro que tira
La elección depende del tamaño del perro, su fuerza, el entorno y el problema concreto.
Para los paseos diarios suele ser útil una correa que permita cierta libertad de movimiento sin perder el control.
Una correa demasiado corta puede mantener una tensión constante. Una correa excesivamente larga en una zona urbana puede dificultar la seguridad.
El arnés puede resultar adecuado en muchos casos, siempre que se ajuste correctamente y no limite el movimiento de los hombros.
Sin embargo, ningún collar, arnés o tipo de correa enseña por sí solo al perro a pasear.
La herramienta debe acompañar al trabajo educativo, no sustituirlo.
Cuánto tiempo tarda un perro en dejar de tirar
Depende de cuánto tiempo lleve practicando esa conducta, de su nivel de excitación, de la constancia de la familia y de si existen otros problemas asociados.
Un perro joven que acaba de empezar a pasear puede aprender rápidamente.
Un perro adulto que lleva años tirando necesitará más tiempo y un trabajo progresivo.
También es importante que todas las personas que lo pasean sigan unas pautas similares. Si una persona le permite avanzar tirando y otra intenta corregirlo, el aprendizaje resulta confuso.
Cuándo pedir ayuda profesional
Es recomendable buscar ayuda cuando el perro tiene mucha fuerza, se abalanza hacia otros perros, ladra durante el paseo, siente miedo, intenta escapar o la situación resulta difícil de controlar.
También conviene hacerlo cuando has probado distintos métodos y no consigues cambios estables.
Un profesional puede observar al perro en su entorno, identificar el origen del problema y enseñarte cómo actuar en cada situación.
No se trata solo de conseguir que el perro deje de tirar.
Se trata de mejorar la comunicación, reducir la tensión y volver a disfrutar juntos del paseo.
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En Leal Canino trabajamos el paseo directamente en el entorno real del perro.
Observamos cómo sale de casa, cómo responde a los estímulos, qué provoca los tirones y cómo se comunica con la persona que lo acompaña.
A partir de ahí, establecemos unas pautas adaptadas al perro y a su familia.
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Aprenderás a entender qué está ocurriendo y qué debes hacer para conseguir paseos más tranquilos, seguros y agradables.
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